El Técnico en Tecnología Agrícola, Felipe Belmar (26 años) es el primer profesional titulado con Síndrome de Down en Chile, y en el marco de la reciente Ley de Inclusión Laboral, es que se presentó como expositor en el seminario “Abriendo Espacios para la Inclusión de Niños y Jóvenes Síndrome de Down en el ámbito Educativo-Laboral 2018” organizado por la Carrera de Terapia Ocupacional de la UST Valdivia, el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS),y la Agrupación de Padres y Amigos de Niños con Síndrome de Down “Fortalece”.

En su presentación, Felipe dejó dos cosas muy claras; “todos debiesen informarse sobre lo que es el Síndrome de Down, y así, se darían cuenta de que con estimulación temprana se pueden lograr muchas cosas”.

Desarrollo y crecimiento

¿Qué tan importante fue para la estimulación temprana?

Por supuesto que fue muy importante, ya que la etapa de infante es donde yo puedo educar a mi hijo a que pueda llevar una vida normal, e insertarlo en el colegio o a futuro, en el ámbito laboral. La inclusión no viene de una ley, la inclusión viene de nosotros mismos, por supuesto que una ley ayuda, pero tiene que nacer de la persona. La estimulación temprana es importante porque significa el dar herramientas a tu hijo para que crezca con las mismas competencias y condiciones que los demás”.

¿Cómo viviste la enseñanza media y básica en tus colegios?

Durante la básica mi madre me apoyó bastante, ya que ella hacía un esfuerzo, y yo también. Luego mi madre comenzó a trabajar, y yo tuve que aplicar mis conocimientos solo, todos los hábitos que había aprendido gracias a mis padres y la estimulación temprana, ya sea para ser aplicado, estudioso, hábitos de estudio, conducta, constancia, entre otros”.

¿Cómo fue la convivencia con tus compañeros?

Siempre me sentí uno más, me juntaba con mis amigos en los recreos. Hasta la fecha aun me junto con algunos de ellos, compartimos en juntas, cumpleaños o reuniones”.

Vida Universitaria y laboral

¿Qué te llevo a estudiar técnico agrícola?

Fueron decisiones en conjunto como familia. Lo que pasa es que mi padre tiene campo, sin embargo, como las cosas cambian, hoy en día trabajo en otras cosas”.

¿Cómo llevaste tus años universitarios? ¿te costó adaptarte al horario nuevo y materias desconocidas?

Al principio me costo un poquito, pero después me fui a adaptando. Por ejemplo, había dos asignaturas que no tenían recreo y estaban en distintas salas, y solo pregunte, y me adapte. Saque mi carrera como cualquier joven. Al principio toda mi familia quería ir conmigo a matricularme, por si me decían alguna cosa, sin embargo, yo termine yendo solo y sin ningún problema. Me divertí mucho en esos años universitarios”.

¿En qué te encuentras trabajando actualmente?     

Ahora estoy trabajando en el Colegio Llaima y Edudown sede Araucanía”.

¿Cómo manejas tus tiempos en relación con tus trabajos y tus pasatiempos?

Generalmente, las personas dicen que no les gusta su trabajo. A mí no me pasa eso. Me encantan mis dos trabajos, y hago que sean compatibles. En Edudown, yo me encargo de aplicar conocimientos del área que estudie, hago fomento de lectura, talleres de teatro y sesiones de hipoterapia, y en el Colegio Llaima, me encargo de su proyecto ambiental con su invernadero. Por otro lado, ahí descubrí que me gustaba mucho el teatro, nació mi pasión por actuar”.

¿Qué te pareció tu presentación?

Me sentí feliz, lo que quería transmitir era un mensaje de motivación, que sepan que, si se puede sacar adelante a un hijo con esta condición, sin importar la limitación, lo importante es que se esfuercen para que los niños tengan un mejor desarrollo y oportunidades. Que los padres sepan que tienen las herramientas para desarrollar todas las capacidades”.

¿Qué consejos podrías dar a otros padres que tienen hijos con Síndrome de Down?

Lo que pasa es que los padres de por si tienden a ser sobreprotectores. ‘Cuidado no te vayas a caer, no hagas esto y esto otro’ son algunas cosas que dicen, pero hay que dejar a los niños. Si ustedes tienen un hijo, nieto, sobrina, en primer lugar, lo que hay que hacer es amarlo, y creer en él y sus capacidades. Para eso, hay que adquirir herramientas conociendo el tema, uniéndose a cursos o agrupaciones de padres que tienen la experiencia, y así ir creando reyes de apoyo. Con esfuerzo, dedicación y siendo constantes, ese niño o niña va a salir a delante”.