Seguramente te ha sucedido que olvidas lo que se supone que debes hacer, después de entrar en una habitación; aunque es una situación incómoda, también es bastante común y se le conoce a como el efecto umbral.

Es  probable que culpes de esto a una declinación relacionada con la edad; tal vez hayas llegado a pensar que esto puede ser una señal temprana de la enfermedad de Alzheimer. Pero debes saber que no se trata de nada de eso y que la verdadera culpa del olvido la tiene la puerta.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Notre Dame, realizó una serie de experimentos en los que se demuestra que caminar a través de las puertas, de hecho, nos hace olvidar las cosas.

El efecto umbral sugiere que algunas formas de memoria parecen estar optimizadas para mantener la información lista a mano hasta que caduque su vida útil, y luego purgar esa información a favor de nuevos recuerdos.

El cerebro tiende a construir modelos situacionales basados ​​en el entorno y cuando se entra en un nuevo ambiente, el cerebro olvida el viejo modelo para dar lugar a uno nuevo. Los científicos llaman a este tipo de representación de la memoria como “modelo de evento”.

Al construir modelos situacionales de nuestro entorno circundante, el cerebro considera que atravesar una puerta, es decir, entrar en otra habitación, es un buen momento para purgar los modelos de eventos, porque es probable que lo acaecido en la habitación que recién se acaba de abandonar,  se vuelva menos relevante ahora que se ha cambiado de lugar.

El psicólogo Tom Stafford señala al respecto: “El efecto umbral ocurre cuando nuestra atención se mueve entre niveles, y refleja la dependencia de nuestros recuerdos con el ambiente en el que estamos; incluso los recuerdos de lo que estábamos a punto de hacer. Cuando te mudas de una habitación a otra, tu pensamiento original se pierde en el espacio.”

La buena noticia es que experimentar esos episodios de olvido después de entrar en una habitación, no dice nada acerca de tu memoria, inteligencia o habilidades cognitivas. Por lo tanto, si entras en una habitación y de repente olvidas la razón por qué estás allí, no empieces a pensar que sufres de Alzheimer, se trata del efecto umbral.

FUENTE:https://www.tekcrispy.com/